Hoy me apetecían albóndigas y quería algo tradicional, pero con mucho sabor. Lo que no esperaba es que me saliera la mejor salsa para albóndigas que había hecho nunca!
Ingredientes:
1 cebolla dulce cortada en juliana
1 pimiento verde en juliana
1 zanahoria en rodajas
1 manzana Fuji en trozos
2 dientes de ajo
100 gr de tomate frito casero
700 ml de caldo de verduras
Mezcla de hierbas provenzales
1/2 vaso de vermut rojo
Aceite para freir
600 gr Mezcla de carne para albóndigas al gusto.
100 gr de guisantes congelados
Sal y pimienta
Lo ideal para esta receta ( y cualquier receta de albóndigas) es que la mezcla de carne sea mitad de cerdo y mitad de ternera, añadirle un huevo y una rodaja de pan de molde remojado en leche. Puedes añadir dos zanahorias ralladas, le aportan jugosidad y, por supuesto, no hay que olvidar añadir sal y pimienta al gusto (para la sal es útil poner a razón de 1gr de sal por cada 100gr de producto aproximadamente). Ya si le pones alguna mezcla de especias italiana que tenga albahaca, orégano, tomillo, romero, ajo en polvo tomate seco y guindilla ya es el sumun!
Mezclamos todos los ingredientes de la carne con las manos, no demasiado pues quedaría dura, boleamos, pasamos por pan rallado y freímos ligeramente hasta que se forme una costra exterior y que la albóndiga aún esté cruda por dentro. Habremos aprovechado el aceite caliente para sofreír el ajo, sin pelar, hasta que quede tierno.
Retiramos parte del aceite de la sartén y sofreímos las verduras, sin el tomate frito, a fuego medio hasta que empiece a dorarse. Añadimos el ajo pelado y la mezcla de hierbas sofreímos unos minutos más y ponemos el vermut rojo. Cuando haya evaporado el alcohol incorporamos el tomate frito y el caldo y que hierva al menos diez minutos.
Trituramos la salsa, la colamos y cubrimos con ella las albóndigas y los guisantes en la misma sartén. Dejamos cocinar a fuego medio y tapado al menos diez minutos más. Rectificamos de sal y pimienta y a servir.
Bon profit!

